admin abril 24th, 2011

photo credit: paul (dex)
1. ¡Oh ego! todos los males del mundo tienen en ti su origen. Con el objetivo de
eliminarte, los Reyes hacen las leyes y los Sabios dan sus enseñanzas. A pesar
de sus esfuerzos desde la noche de los tiempos, ¡ay! sigues vivo; tan solo te
escondes, y reapareces una y otra vez. ¿No tienes entonces un final?. Oh si, y,
seguramente, se aproxima. Otro Ego a comenzado a eliminarte. Es el Ego
Universal (lo Absoluto), cuyo nombre es Yo-Soy-Brahman (Aham Brahmasmi).
2. ¡Oh! Ego, desengáñate, tu enemigo no es de tu especie: tú eres perecedero,
mientras que él no lo es; tú te tomas por “yo”, porque tu diferencias siempre
“yo”, “tu”, “el”, etc, pero El está libre de estos conceptos: Él armoniza las
diferencias y suprime todo en Sí mismo. Tu hostilidad hacia Él nace de que lo ves
elevarse para aniquilarte. Pero El no tiene ningún mal sentimiento hacia ti,
puesto que no puedes encontrarte tú allí, en su presencia. El te ve como una
parte de El mismo. Es tu propia impostura la que causa tu perdida en Su
presencia. Él ni siguiera sueña con matarte ya que tú no cuentas a sus ojos. Es
por eso que tú te consideras como Su enemigo, pero El no se tiene por el tuyo.
En una palabra, tú eres tu propio enemigo: por orgullo, tu te has ensalzado ante
él, tal y como lo haces en todas partes. Desde ese momento, estás perdido. Es
así como el Si-Mismo Universal te borra, habiéndote absorbido, brillado en tanto
que Luz Absoluta.
3. ¡Oh ego!, los destrozos de tu acción no tienen límite: no estás satisfecho mas
que si estás glorificado ante los otros, y si los otros están rebajados ante ti; tus
deseos no cesan de acosarte: ¿Con qué puede ser llenado de honores? ¿Cómo
puedo parecer más elegante? ¿Se inclinan los demás ante mí? ¿Dicen que nada
me sobrepasa?. ¡Ay! Mira que tu vida es corta y sin embargo, ¡que de
ambiciones!. ¡Cuánto mal puedes causar!. Te has confundido, creyendo
encontrar la felicidad en esta vana búsqueda de gloria y de poder, y queriendo
distinguirte de los demás. Todo esto no puede serte de ningún provecho. ¿Por
qué?. Los demás ¿no están motivados ellos también por las mismas ilusiones?.
¿Qué posibilidades de éxito puedes tener frente a la multitud de personas
nutriendo las mismas ambiciones?. Ante esa situación, debes de peor término a
tu vana voluntad de dominarlo todo. A causa de tanta vanidad, suscitas el mal,
tanto para ti como para los demás. Escucha mi consejo amigable. Para decir la
verdad, Aquel que tu consideras ser tu enemigo mortal, es de hecho tu amigo. Él
sabe como hacerte digno de la verdadera Grandeza y de las verdaderas
Bendiciones. Abandónate a Él. Este Ego Universal (Brahman, lo Absoluto) no te
trata como un enemigo: Él es tu verdadero Bienhechor.